Por: Dr. Carlos Jaramillo
¿Qué estamos haciendo como sociedad cuando nos enfermamos con nuestros hábitos y la solución sigue estando tan lejos de nosotros? No tenemos un sistema donde los hábitos sean los que nos prevengan de las enfermedades y mucho menos que sean parte de la solución. Parece que esta última estuviera solamente en los fármacos y en la cirugía, puede ser que ambas cosas nos ayuden, pero también hay otros caminos.
Actualmente hay más de 600 millones de diabéticos y se estima que esa cifra aumentará considerablemente con aquellos casos que aún no han sido diagnosticados. En Estados Unidos, cada día hay más gente con pérdida auditiva y visual, con amputaciones o con deficiencia renal crónica a causa de la diabetes, una enfermedad que es completamente prevenible y causada por los hábitos del mundo moderno.
La diabetes tipo 2 es la que sufren más del 95% de las personas diagnosticadas. ¿Dónde está la educación y nuestro compromiso social para frenar una enfermedad que es prevenible? ¿Dónde está la conciencia para tratar algo que es completamente reversible? Entendiendo que la salud empieza desde casa, un crecimiento de esta magnitud es un reflejo de cómo estamos viviendo. La diabetes al igual que la obesidad son factores de riesgo ya que quienes la padecen pueden terminar sufriendo enfermedades cardiovasculares o cáncer, las cuales son la primera y la segunda causa de muerte en el mundo respectivamente.

Debemos entender que las políticas de salud no van a cambiar y que las industrias continuarán produciendo comida chatarra, entonces es necesario tener un gran compromiso social llevando la educación a los hogares para que las personas aprendan a tomar mejores decisiones y que de esa manera puedan adueñarse de su alimentación.
La información sobre cómo organizar una buena alimentación debería ser algo básico en la enseñanza de los colegios y de las universidades porque modificando nuestra mentalidad existe la posibilidad de que podamos lograr una transformación del sistema.
Hoy tenemos herramientas para revertir cien por ciento la diabetes de manera científica y que una persona entre completamente en remisión, claro que buenos hábitos no quiere decir que debes limitarte todo el tiempo. Hay que saber disfrutar de momentos especiales como Nochebuena, Fin de año o un cumpleaños. Si en algún momento piensas en excederte con una comida poco saludable está bien, ya que la vida no se daña por un día, pero sí es importante tomar conciencia de lo que se hace los 364 días adicionales.
Cuando aprendes a ser dueño de tu vida manteniendo tus hábitos de manera correcta desarrollas herramientas muy fuertes para prevenir múltiples enfermedades. Te invito a que trabajemos de manera conjunta en ello, generando buenos nuevos hábitos en nosotros y en los que nos rodean, de manera consciente y consistente.
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