Por: Nathalia Higuera
Activista de derechos de los animales
Primero comenzaré diciendo que será una de las mayores responsabilidades que tendrás en la vida, ocupará un lugar especial en tú corazón y es el único miembro de la familia que puedes escoger.
Pues definitivamente una mascota, sea gato o perro es una de las representaciones más puras del amor que tendrás, te ayudará a cultivar valores como fidelidad, lealtad, cariño a raudales, compañerismo y muy importante la responsabilidad de tú parte de cuido y comprensión. Eso sí, a cambio nunca lo defraudes; él confía en ti, recuerda que tú eres su mundo y te amará como a nadie.
Te contaré que pocos tienen la dicha de ser escogidos y dirás ¿Cómo así? Pero si hay muchas personas y familias que tienen mascotas. En realidad, no hablo de que tú los escojas, es que ellos te escojan como sus dueños, si has tenido ese hermoso regalo déjame decirte que eres afortunado.
Es parecido a lo que llaman amor a primera vista, se miran ambos, mascota y dueño como si fuese un choque de estrellas y en su idioma ellos te dicen: “Serás el que me acompañe por este recorrido por la tierra. Seremos inseparables, aun cuando cada uno tenga su espacio, jugaremos, reiremos, y viviremos grandes aventuras. Y lo mejor aún no te lo he dicho: al estar conmigo serás más inmune a las enfermedades, ayudaré a aumentar tus defensas, y siempre, pero siempre, viviré en tú corazón para toda la vida”.
Una mascota es una responsabilidad muy grande que conlleva muchos beneficios, formará parte de la familia y es el compañero ideal para hijos únicos. Considera también que el nivel de comprensión de una mascota es comparado con el de un niño de cinco años. Así que cuida ese tesoro que recibes en la tierra, el cual representa la forma más pura del amor.